A los Senadores Nacionales: ¡no a la ley que autoriza quitar la vida a inocentes en el vientre materno!
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Martes 10 de Julio, 2018
Señor Senador
Presente

De mi consideración:

¡Verdaderamente resulta sorprendente que sea necesario peticionar a los legisladores en defensa de la vida humana existente en el seno de la madre desde el primer instante de la concepción!

En efecto, ¿ha pensado usted que el derecho a la vida es el primer derecho humano universal a partir del cual tienen sentido los demás derechos?

Ha reflexionado usted, siquiera un instante, en que si se le quita al niño por nacer el derecho a la vida ¿ya no podrá ser sujeto de derecho alguno? ("Respuesta al aborto como un derecho",http://www.hacerseoir.org)

Por el contrario, la discriminación y atentado contra la vida de inocentes en el seno de sus propias madres ha llevado a extremos de violencia como el que salió a luz en estos días con denuncias acerca del comercio de órganos de bebés abortados, vendidos a precios millonarios, como puede verse en este link:

https://www.youtube.com/watch?v=5PBaik7fmrM

Piense usted que la salud física y psicológica de la mujer se ve afectada por la experiencia traumática del aborto -la más deshumanizante que se pueda sufrir- con afecciones psicosomáticas graves, que permanecen incluso muchos años después de haberlo sufrido.

Bastan, pues, estas razones fundamentales para solicitarle sea archivado el proyecto de ley en estudio autorizando en algunos supuestos la práctica del homicidio intrauterino.

Por lo demás, dicho proyecto resulta inconstitucional, en virtud de los tratados internacionales de derechos humanos que tienen jerarquía constitucional y protegen a la persona humana desde la concepción.

Legislen entonces
a favor de la vida y no de la muerte, impulsando proyectos de ley para proteger a la madre y al hijo -dos sujetos de derecho, nótese bien- de manera integral, con todos los recursos en el área de salud psicofísica, como del punto de vista social y económico, desde el primer instante de la concepción.


Para concluir con claridad y hacernos oír, tenga presente que

"no hay acto de mayor discriminación ni de mayor violencia que decidir quien nace y quien no"


Agradeciéndole desde ya su respuesta positiva a favor de la vida, saludo a usted atentamente.
La misma se enviará a los siguientes destinatarios:
A los Senadores Nacionales
Gracias por su apoyo en esta iniciativa.