hacerseoir.com.ar  |  PHO
Santa Teresita del Niño Jesús
Jueves 1 Oct 2020, 19:13 pm  |  Compartir en:      
Ninguna santa de los tiempos modernos conoció un “huracán de gloria” como Santa Teresita. Su popularidad, aún antes de ser canonizada, se difundió por el mundo. Pilotos de la I Guerra Mundial tenían su foto en sus aviones y soldados de infantería se encomendaban a ella en las trincheras.“Historia de un Alma” encantó a toda una generación, habiendo sido traducida a decenas de idiomas con millones de ejemplares vendidos.

Sin embargo, se puede decir que Santa Teresita es aún poco conocida y, además, que la iconografía que generalmente la representa compite mucho para dar de ella una idea deformada. Para comprobarlo basta comparar las habituales imágenes que la representan como agua con azúcar con sus fotos auténticas, de las cuales felizmente hay muchas.

Santa Teresita nació en Alençon el 2 de enero de 1873 de padres que eran santos. Era la más pequeña de la familia y fue educada con mucho amor pero sin mimos. Su santa madre falleció cuando ella tenía 5 años, razón por la cual sus hermanas se hicieron cargo de ella. La familia se mudó a la simpática ciudad de Lisieux, que estará para siempre unida a su nombre.

Cuidadosamente preparada por su hermana María, Teresita hizo su Primera Comunión a los 12 años. Su unión con Dios ya era tan profunda que este fue lo que comentó en su diario: “¡Como fue dulce el primer beso de Jesús a mi alma!… Fue un beso de amor, me sentía amada y también le decía: ‘Yo os amo, yo me doy a Vos para siempre’. No hubo pedido, ni luchas, ni sacrificios; desde hacía mucho Jesús y la pobre Teresita se habían mirado y comprendido… En aquel día no era más una mirada sino una fusión; ya no éramos dos, Teresa había desaparecido como la gota de agua que se pierde en el océano. ¡Solo estaba Jesús, Él era el Maestro, el Rey!”
El día 9 de abril de 1888, a los 15 años, entró al Carmelo donde ya estaban sus dos hermanas mayores. Dos meses después, ella pudo hacer una confesión general con el P. Pichon, también confesor de sus hermanas. Así la narra Santa Teresita: “Se sorprendió al ver lo que Dios hacía en mi alma; me dijo que, en la víspera, viéndome rezar en el coro consideró que mi fervor era todo infantil y mi camino muy dulce”. Al término de la confesión “el padre me dijo estas palabras, las más consoladoras que llegaron a los oídos de mi alma: ‘En presencia de Dios, de la Santísima Virgen y de todos los santos, DECLARO QUE JAMÁS COMETISTE UN SOLO PECADO MORTAL’. Después agregó: ‘Agradeced a Nuestro Señor lo que hizo por ti, pues si Él os hubiera abandonado, en lugar de ser un pequeño ángel, os habrías transformado en un pequeño demonio.’” (Los destaques en mayúsculas de las varias citas son de la misma santa.)

Por medio de la inmolación y los sacrificios, Teresita quería ayudar a los sacerdotes, a los misioneros y a toda la Iglesia. Debido a su madurez y prudencia motivaron a la Priora a confiarle el Noviciado.

Habiendo leído esta invitación en las Sagradas Escrituras: “Si alguien es pequeñito, que venga a mi”, se entregó para siempre a Dios como al más bondadoso de los padres, con la confianza de un niño en su “pequeña vía”.

Santa Teresita afirmó: “Comprendo muy bien que solo el amor puede hacernos agradables a Dios y este amor es el único bien que ambiciono. Jesús se complace en mostrarme el único camino que conduce a este horno divino. Este camino es el abandono del pequeño niño que se queda dormido, sin temor, en los brazos de su Padre”.

En esas palabras se ve la esencia de su Pequeña Vía. Tanto más que ella agrega: “¡Ah! Si todas las almas débiles e imperfectas sintieran lo que siente la más pequeñita de todas, el alma de Vuestra Teresita, ninguna de ellas se desesperaría de llegar a la cumbre de la montaña del amor, ya que Jesús no pide grandes acciones, sino únicamente el abandono y la gratitud. […] Es todo cuanto Jesús pide de nosotros. Él no tiene necesidad de nuestras obras sino únicamente de nuestro amor.”

En un vuelo osado Santa Teresita enuncia todos sus deseos a Nuestro Señor: “Ser tu esposa, oh Jesús, ser carmelita, ser, por mi unión contigo, la madre de las almas, esto debería bastarme... No es así... Estos tres privilegios, Carmelita, Esposa y Madre son, sin duda alguna, mi vocación. Sin embargo, siento en mí otras vocaciones. Me siento con la vocación de GUERRERO, de PADRE, de APÓSTOL, de DOCTOR, de MÁRTIR. En fin, siento la necesidad de realizar por ti, Jesús, todas las obras más heroicas... Siento en mi alma el coraje de un Cruzado, de un Zuavo pontificio. Quisiera morir en un campo de batalla defendiendo la Iglesia.”
Muy enfática, Santa Teresita afirma: “En el exceso de mi alegría delirante entonces exclamé: ¡Oh Jesús, mi Amor … encontré, por fin, mi vocación... ¡MI VOCACIÓN ES EL AMOR!” Y exclama: “En el Corazón de la Iglesia, Madre mía, yo seré el amor... Así seré todo... ¡¡¡así será realizado mi sueño!!!”

Su vida fue corta y simple, pero valiente y generosa. Minada por la tuberculosis expiró a los 24 años.

Beatificada en el año 1923, fue canonizada dos años después. En 1927 fue proclamada Patrona de las Misiones y una de las patronas de Francia. Su fiesta en el calendario tradicional es el día 3 de octubre.

De ella dice hoy el Martirologio Romano Monástico: “Memoria de Santa Teresa del Niño Jesús. La sólida formación cristiana recibida en el seno de su familia en Alençon y después en las benedictinas de Lisieux, despertó en ella una precoz vocación religiosa. Durante los nueve años pasados en el Carmelo de Lisieux, desde 1988 hasta su muerte, ella practicó y después enseñó el camino evangélico de la infancia espiritual, esa caridad que, del corazón de la Iglesia, puede fecundar todo esfuerzo apostólico. Por ese motivo fue proclamada, junto con San Francisco Javier, patrona de las misiones apostólicas.” (Publicado en Instituto Plinio Corrêa de Oliveira, 1 de octubre de 2020)


Publicado en https://ipco.org.br/01-10-santa-teresinha-do-menino-jesus-virgem-doutora-da-igreja-3/. Fotografía: Portal Carmelitano
Adm   |   Copyright 2020   ©   Para Hacerse Oir-Hablemos Claro   |   Todos los derechos reservados   |   web design Triliton