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La flecha de Notre Dame y el Reino de María
Sabado 26 Sep 2020, 16:30 pm  |  Compartir en:      
La flecha de Notre Dame y el Reino de María
Por
Luis Dufaur


Se decidió restaurar la Catedral de Notre Dame como era antes del incendio, pero los opositores aún actúan para revertir la decisión,

La humareda aún envolvía la Catedral de Notre Dame cuando, el 17 de abril de 2019, el entonces Primer Ministro francés Édouard Philippe prometía solemnemente, en el Palacio Presidencial del Élysée, un “concurso internacional de arquitectos”1 para rehacer el tejado devorado por las llamas y erigir una nueva flecha en la Catedral. Comunicó que el Presidente Emmanuel Macron deseaba un radical “gesto arquitectónico contemporáneo”,2 aludiendo a un referéndum sobre los cambios que “darían a la Catedral características de nuestra época”.

Aprovechando el impacto emocional causado por el incendio, el Presidente Macron juzgó que sería el momento de desnaturalizar la Catedral, como otros ya lo intentaron, y anunció modernizantes proyectos de restauración. Decididamente acogida por los grandes medios de comunicación la propuesta parecía sugerir que los franceses aprobaban el cambio de estilo auspiciado por el Presidente. Pero si lo llevara a cabo incurriría en una flagrante violación de la ley francesa y de los tratados internacionales, que obligan al país a restaurar los monumentos históricos en el estado en que estaban en el momento de la catástrofe (à l’identique, según la concisa expresión francesa).

Las redes sociales y los grandes medios de comunicación anunciaron poco después una avalancha de proyectos elucubrados por conceptuados estudios de arquitectura contemporánea. Rivalizaban entre ellos en materia de fealdad, destacándose la nota panteística-ecológica, muy del gusto de los próceres del Sínodo Pan-amazónico, además de sugerencias posteriores para el mundo post-pandemia.
En la época de Luis XV fue rechazado el “proyecto ecológico

Hace mucho se intenta desfigurar Notre-Dame.
En el Antiguo Régimen,3 llegó a la mesa del Rey Luis XV un plan radical del arquitecto Pierre Patte el cual reunía muchos otros proyectos. Así lo describe Yvan Christ, el mayor historiador de la arquitectura de París: “He ahí la Île de la Cité unida a la Île Saint-Louis. Notre-Dame destruida, al mismo tiempo que diecisiete pequeñas iglesias totalmente inútiles por su falta de tamaño y porque no tienen grandeza y dignidad para representar al ‘Ser Supremo’. A ese ‘Ser Supremo’ se dedicaría un templo en el local de la Place Dauphine [que desaparecería]”.4

Ya surgía en ese entonces bajo Luis XV ese ‘Ser Supremo’ de los agnósticos, tan enaltecido después de la Revolución que se aproximaba. El plan preveía destruir la catedral de Notre Dame de Paris y dedicarle la isla en la que se encuentra, incluyendo una estatua del rey y otros monumentos a ser construidos entre pedazos de vegetación al estilo del bon sauvage de Jean-Jacques Rousseau, precursor del ecologismo.

Otras reformas previstas para ambos lados del río Sena deformarían para siempre la fisonomía del París. Luis XV se opuso porque la demolición de incontables casas particulares, negocios y ateliers podrían suscitar un motín popular. El proyecto se archivó y no se llevó a cabo.

La opinión pública a favor de la tradición
Poco después del incendio del 2019, la Sociedad Francesa en defensa de la Tradición, Familia y Propiedad-TFP salió a las calles de París en una campaña de firmas, a ser entregadas al Pesidente y al Ministro de Cultura, pidiéndoles que esa joya del arte gótico medieval fuera restaurada sin ninguna concesión al llamado arte moderno o contemporáneo. La petición de la TFP francesa afirma:
“Notre-Dame es un lugar sagrado que pertenece a Dios y a la Historia, el cual no puede ser transformado en un juguete en las manos de arquitectos ávidos de ganar fama y que desprecian nuestra identidad”.5
La campaña de en las calles fue acompañada de una petición digital y se consiguió la adhesión de 143.000 firmas. La iniciativa presidencial fue perdiendo apoyo, mientras los llamamientos por la restauración “à l’identique” se multiplicaban.

Se opusieron al cambio quienes aman a la Francia antigua, tradicional, católica, nacida en la Edad Media; a favor de la modernización insistían los cultivadores de la Francia revolucionaria, generada por los crímenes de la Revolución Francesa (1789).
Un entrechoque no tan solo histórico, sino muy concreto y que dice respecto a volver a reerguir la aguja neogótica de 169 metros de altura, creada en el siglo XIX por el genial arquitecto Viollet-le-Duc.

Los especialistas más renombrados produjeron un informe de 3000 páginas, entregadas al Ministerio de Cultura por el arquitecto-jefe de Notre Dame, Philippe Villeneuve. El 9 de de Julio de 2020, frente a la fuerte insistencia de la opinión pública y de los argumentos irrefutables de los especialitas, el Presidente Macron renunció a su fantasía modernista.6 Se definía así la disputa que la revista Connaissance des Arts calificó como “querella entre los Antiguos y los Modernos”.7

Aparecieron y continuarán apareciendo intentos de bombardear la decisión. Por ejemplo, se alegó haber sido absurdo restaurar el tejado con madera de roble ya que el antiguo se incendió; y en realidad deberían haber sido utilizados materiales modernos, como el concreto o el acero, que serían más durables, económicos y de rápido montaje. Pero enseguida la Asociación Carpinteros Sin Fronteras, integrada por carpinteros profesionales, demostró que era posible reconstruir “à l’identique” el armado del tejado de Notre Dame con roble.

Acompañados por testigos, en menos de una semana hicieron el corte de una de las 25 vigas en el bosque del castillo de Ermenonville (en tamaño real, incluyendo la tala de los árboles y siguiendo las mismas técnicas e instrumentos que los carpinteros medievales). Esas vigas son estructuras triangulares de 10 metros de altura por 14 de ancho, con forma de tijeras, que sustentan el techo desde la Edad Media y, que si no hubiera sido el incendio, ¡podrían continuar sirviendo otros ocho siglos!

Ese “test” probó que con tan solo un millar de los robles que el Estado tiene en los bosques nacionales y por un costo casi irrisorio ¡toda la estructura del tejado de Notre Dame estaría terminada entre cinco a ocho meses! El transporte se haría por el río Sena y la madera sería trabajada al pie de la Catedral, de forma “strictement à l’identique”8 (estrictamente idéntica) al la del legado medieval. Ese test quedó registrado en varios videos en Youtube.

La aguja de la Catedral y la voz del Ángel
¿Qué es lo que hay en la aguja de Notre Dame capa de dividir de tal forma a los franceses y emocionar a millones de extranjeros que visitan la Catedral?

Paseando por el jardín junto al Sena muchas veces vi a personas contemplando en silencio esa maravillosa pieza arquitectónica, cuya belleza material “habla” como un ángel hablaría en el orden sobrenatural. La aguja actúa sobre quienes la admiran como los ángeles actúan sobre las cosas buenas, ayudando a amar sus aspectos más altos.

El Prof. Plinio Corrêa de Oliveira comentó:
“Cuando tomé conciencia de la flecha de Notre Dame, tuve una enorme alegría y una suerte de alivio. Pues la magnífica fachada de Notre Dame podría ser comparada a un león, pero sin melena; y la flecha completa lo que faltaba, alivia, pone una nota graciosa y casi de algo irreal que satisface. Se puede concebir que el ángel de la flecha de Notre-Dame sea un ángel que proteja en el mundo entero todas las bellezas del estilo de la aguja. ¡El mensaje de las torres es robustecida y aliviada por el cántico gracioso de la flecha!.” (9)
Las dos torres hablan muy fuertemente de lo real. Pero la flecha fina y esbelta, subiendo rumbo a lo infinito, representa lo irreal, que perfecciona lo mejor de la Catedral y su leyenda. Es como si un espíritu angélico tuviera la aguja como residencia (en un sentido analógico pues el ángel es puro espíritu), y a partir de allí interviniera a favor de todas las bellezas del mundo afines con aquella flecha. No asombraría que los demonios actuaran en sentido opuesto, como quienes favorecieron también el reciente incendio de la Catedral de Nantes.

En su fachada, el maravilloso templo exhibe una ordenación grandiosa de los episodios de la Historia Sagrada, esculpidos en cada portal, como también de los Reyes de la genealogía de Jesucristo. Sin embargo, cuando la debilidad humana se posiciona frente a tanta grandeza, comienza a sentir apetencia de lo imprevisto. Y la flecha es imprevista, como también lo son los dones del Espíritu Santo cuando sorprenden a una persona. Ella suministra el charme que completa la fuerza de las torres que, por lo demás, no fueron terminadas.

Digamos de paso que la Asociación Carpinteros Sin Fronteras, integrada por carpinteros profesionales, demostró que era posible reconstruir “à l’identique” el armado de roble del tejado de Notre Dame.

La Catedral y el Reinado de Cristo en María
La Catedral fue descuidada, tratada con negligencia, incomprensión e incluso el Consejo del Rey Luis XVI decidió destruirla. La decisión solo no fue llevada a cabo porque estalló la Revolución Francesa y todos comenzaron a preocuparse por otras cosas. (10) Sin embargo, en lo más profundo de la “querella entre los Antiguos y los Modernos” aún arde la oposición furiosa entre quienes desean el Reino del Inmaculado Corazón de María y los que blasfeman por el reino del demonio que infecta al mundo.

Desde lo alto de la fachada donde está entronizada, aureolada por una inmensa rosácea, Nuestra Señora sonríe a sus hijos que pasan por la plaza parisiense, por así decir invitándolos a luchar por la restauración de la Cristiandad y también para que impidan -para siempre- la desfiguración de su Catedral con proyectos contemporáneos y monstruosos.
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Notas:
• Traducido del portugués in: https://ipco.org.br/a-flecha-de-notre-dame-e-o-reino-de-maria/ por Martín Jorge Viano.

1. https://www.lefigaro.fr/culture/notre-dame-de-paris-le-retour-en-force-des-partisans-d-une-restauration-fidele-20200708
2. id. Ibid.
3. Se llama Ancien Régime al antiguo régimen político-social vigente en Francia en la época anterior a la Revolución Francesa. La expresión se utiliza habitualmente para referirse al período entre el reinado del primero de los Borbones (Enrique IV, 1594-1610) y la Revolución de 1789.
4. Yvan Christ, “Paris des utopies”, Ed. Balland, Paris, 1977. Prefacio.
5. Cfr. Catolicismo, Junio/2019. https://catolicismo.com.br/Acervo/Num/0822/P48-49.html
6. https://www.lefigaro.fr/culture/notre-dame-emmanuel-macron-renonce-a-son-geste-architectural-contemporain-20200709
7. https://www.connaissancedesarts.com/archi-jardin-et-patrimoine/pas-de-geste-contemporain-pour-notre-dame%E2%80%89-la-fleche-sera-reconstruite-a-lidentique-11142908/
8. https://www.francetvinfo.fr/culture/arts-expos/architecture/notre-dame-la-charpente-pourrait-etre-construite-a-l-identique-en-bois-et-en-moins-de-huit-mois-assure-charpentiers-sans-frontieres_4038753.html
9. Apuntes del 28-11-85.
10. Apuntes del de 11-01-89.

Fuente: Revista Catolicismo, San Pablo, Brasil, Nº 837. Septiembre/2020.
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